Millones
de personas que padecen alguna enfermedad neurológica
crónica pueden disfrutar hoy de una vida más
digna gracias a los descubrimientos científicos realizados
con material de Bancos de Cerebros.
Lo que hoy sabemos
de la Enfermedad de Alzheimer, la E. de Parkinson y la E.
de Huntington se debe principalmente a estudios realizados
con el material guardado en estos Bancos.
Así mismo,
las príncipales líneas de investigación
actuales en estas y otras enfermedades neurológicas
y psiquiátricas crónicas ( como la Enfermedad
Cerebro-vascular, Esclerosis Lateral Amiotrófica, Esclerosis
Múltiple, Epilepsia, Esquizofrenia, Psicosis bipolar,
etc.) se apoyan en gran medida en el estudio de tejido nervioso
humano postmórtem.
En muchas de
estas enfermedades, se están abriendo posibilidades
de tratamiento eficaz, que requieren la comprobación
directa en tejido humano de resultados obtenidos en animales
de experimentación.
Los Bancos de
Cerebros son Bancos de Tejidos para Investigación,
que guardan en depósito el material cedido voluntariamente
por sus donantes, y lo ceden para su uso en proyectos de investigación.
Previamente
se lleva a cabo un diagnóstico neuropatológico
postmórtem que, en muchos casos, constituye el diagnóstico
definitivo de la enfermedad. Pero no es necesario padecer
una enfermedad neurológica para poder contribuir a
un Banco de Cerebros como donante.
El estudio de
cualquier enfermedad se realiza comparando el tejido de los
pacientes con tejido normal. Por ello, tan valioso para la
investigación es el tejido enfermo como el tejido de
control, obtenido gracias a donantes que no padecen ninguna
enfermedad neurológica o psiquiátrica.
El
tejido cerebral disponible para investigación es un bien
escaso en un país como el nuestro, con una importante
tradición y un gran potencial investigador en Neurociencias.